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Todos los beneficios del entrenamiento de fuerza (no sólo es ponerte cachas)

Combate los achaques del envejecimiento, previene la diabetes tipo 2, dolores de espalda, ciertos problemas menstruales, etc.

 

El entrenamiento de fuerza siempre se ha asociado con “ponerse cachas”, ganar músculo… en definitiva, aumentar tu volumen corporal. Eso ha provocado que, hasta hace unos años, muchas personas rechazaran este tipo de ejercicios y se centraran en actividades más aeróbicas.

Pero lo cierto es que el entrenamiento de fuerza tiene infinidad de beneficios: combatir los achaques del envejecimiento, prevenir la diabetes tipo 2, los dolores de espalda, ciertos problemas menstruales, hipertensión, cardiopatías, de movilidad, etc. Y además, para perder peso, es tan importante realizar ejercicios de cardio como trabajo de fuerza.

Asimismo, el trabajo de fuerza se puede enfocar de distintas maneras, según cual sea nuestro objetivo lo realizaremos de una forma u otra.

Múltiples beneficios

Si ya has cumplido 30 primaveras los ejercicios para mejorar tu musculación deben incorporarse a tus entrenamientos, al menos 2 veces a la semana. Por ejemplo, levantar pesas o hacer ejercicios de fuerza con nuestro propio cuerpo ofrece múltiples beneficios, como reducir el riesgo de osteoporosis, generar una estructura más sólida, reducir el riesgo de lesiones y nos aporta mayor capacidad para realizar actividades de la vida diaria.

Y, cuantos más años vayas cumpliendo, más necesarios se hacen. Permite a las personas mayores mantener su funcionalidad física, prevenir caídas, así como retrasar la pérdida de la masa corporal y mantener los niveles de fuerza el mayor tiempo posible.

Otro mito es que siempre se ha asociado todo lo relacionado con la musculación como una cosa de hombres. Pero para las mujeres es igual de beneficioso y necesario. De hecho, ayudan a combatir ciertos problemas menstruales, como el síndrome de ovarios poliquísticos (el exceso de insulina en el organismo se verá redirigido a los músculos en lugar de a los ovarios) o fortalecer la cadena posterior (espalda-glúteo-isquiotibiales) será fundamental para evitar molestias relacionadas con el exceso de pecho o problemas de cadera.

Y es que, debido a los hábitos cotidianos y a la escasa higiene postural, es muy común encontrar personas con problemas en la zona cervical o en la espalda, los cuales podemos eliminar de raíz realizando un trabajo de fuerza bien pautado y programado.

Ejercicios

Existe una gran variedad de recursos materiales para realizar trabajo de fuerza: como las mancuernas, las barras, las poleas, las bandas elásticas, las kettlebells (o pesas rusas) o, incluso, tu propio peso.

Con todas ellas bien utilizadas y con una buena programación seremos capaces de trabajar todo el cuerpo de la forma más completa posible, con la capacidad de no generar desequilibrios ni descompensaciones de unas partes del cuerpo con otras.

En Inertial siempre recomendamos que toda actividad se haga bajo la supervisión de un profesional titulado, porque sino podemos provocarnos ciertas lesiones, agravar las que ya tengamos o no trabajar correctamente nuestro cuerpo. Porque, además, como ya hemos indicado anteriormente, según cuáles sean nuestros objetivos o problemas de salud, deberemos realizar unos ejercicios de fuerza u otros.

Con nuestros entrenadores personales realizarás un plan de actividades personalizado y adaptado a tus necesidades. Se trata de un entrenamiento totalmente privado, en el que estamos contigo en todo momento para enseñarte a entrenar correctamente y que así, en poco tiempo, empieces a notar en tu cuerpo los beneficios. ¿Empezamos?